Noté la vegetación a mi alrededor, los gigantes árboles frondosos, las enormes hojas y frutos verdes, la tierra debajo de mis pies, la brisa del aire fresco, todo se sintió bastante bien. –¡Aly! – Escuché la voz de Dylan, Tamara viene a su lado. –¡Aly! ¡Dylan! – La voz de Derek se escuchó del otro lado, Olivia está a su lado. Todos estamos reunidos otra vez, aunque no tengo idea en que parte de la selva estamos ahora. –¿Alguien sabe dónde estamos? –pregunté –. ¿O al menos qué fue lo que pasó? Cruzaron miradas un instante y nadie tiene muy claro qué fue lo que pasó. –Nosotros estuvimos en un laberinto de sesto y luego un animalito nos sacó de ahí – mencionó Derek viendo a Olivia. –Nosotros en la cuevas –señalé detrás –. Hasta que un pequeño animal nos sacó de ahí. –¿De verdad? –dudó

