Los ojos me pesaban e incluso me costó lograr abrirlos, pero una vez que lo logré, vi claramente cómo Jared se encontraban a un lado de la cama. -¿Qué…?- comencé a preguntar, mientras me sentaba en la cama, pero no pude seguir porque un dolor fuerte en mi cabeza me lo impidió, llevándome una mano a la cabeza, viendo claramente cómo se reproducían recuerdos en mi mente. Recuerdos para nada agradables. Me llevé una de las manos a la boca y sin poder evitarlo devolví lo poco que había en mi sistema, lo cual, con ayuda de Jared, fue menos desastroso, pues él se percató de inmediato lo que sucedía y a una velocidad considerable llevó un balde, el cual no sabía de dónde había sacado, hacia mi rostro. -Lo siento- me disculpe cuando sentí cómo poco a poco las náuseas se iban. Levanté la

