El ambiente en esa acogedora casa se había bajado a un frio impresionante, estábamos totalmente ciegos y me moriría si algo le pasaba a mi madre por mi culpa. Mi corazon comenzó a martillar de manera impresionante. —Debemos volver por ella—deje escapar con una voz totalmente agobiante. —Lo se hija —Paolo comenzó a marcar al telefono de Dante sin respuesta— Si Braulio llega a ponerle la mano el único seguro de que no le pase nada, eres tu Blayr. Al escuchar esto mire a mi padre de manera confundida como si la información que me estaba entregando no paso el filtro apropiadamente por mi cerebro. Mi respiración se agito, mi corazon estaba latiendo con fuerza. —Espera, padre que quieres decir. Desde mi labio se escapó una exhalación leve intentando analizar que quiso decir. Aunque lo llame

