Sergio Rodríguez —Señor, ya no puedo servirle mas alcohol —el bar tender me retiraba el ultimo wiski escoce que ordene. Era entendible, había tomado del vodka mas fuerte unos ocho vasos. —Señor—elevaba mi mirada al estar recostado del bar— por favor —mi voz era arrastrada por el alcohol— necesito olvidar que aun no la encuentro o me volveré loco. Habían pasado casi dos meses donde no sabia nada de Blayr. Le rogué como nunca lo había hecho a Tristán para que me dijera su ubicación pero me decía que no podia porque la iba a cagar. Solo me decía que alguien estaba protegiendo a Blayr mientras identificaba quien podia matarla. La incertidumbre de no saber dónde estaba ni donde estaba Robert me estaba enloqueciendo. Temía que la hubiera encontrado y la estuviera torturando. Derek también es

