Mimadito.

1206 Palabras

Magnus lanza la carpeta sobre la mesa con fuerza contenida. Su mirada arde. Su madre, Rosella, se mantiene erguida, pero sus ojos lo observan con una frialdad que impone más que cualquier grito. — ¿Terminaste? — Pregunta, serena, pero con filo. Magnus no responde. Aún respira hondo. Entonces, Rosella da un paso al frente, sin levantar la voz, pero con un tono firme, educado, indiscutible. — No vine a hablarte del compromiso. — Aclara. — Pero ya que tu hermana ha abierto la boca, es evidente que tu padre no ha querido esperar. — Se acerca más, lo bastante para que su presencia pese. — Y tú, Magnus, puedes ser el presidente, el hombre de negocios, el que hace y deshace... — Sus ojos se entrecierran. — Pero sigues siendo mi hijo. Y no te voy a permitir que me levantes la voz. — Magnus desv

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR