***NARRA VÍCTOR DAVID*** Pasaron unas horas, yo estaba perdidamente dormido hasta que sentí que Flor me besaba suavemente en la mejilla y después comenzó a acariciarme con demasiada delicadeza, lo que provocó que me despertara para saber si estaba soñando o era real. - Víctor David, mi amor, estás aquí – me dijo Flor tiernamente. - Sí mi Florecita, te prometí que aquí estaría, ¿Cómo te sientes mi amor? – le pregunté a Flor, abrazándola más cerca de mí. - Más o menos mi amor, me duele mi pecho y mi garganta mucho – me dijo mi Flor hablando bajito. - Tú tía subió hace un rato, voy a bajar para traerte algo de comer mi Florecita y tú medicina – le dije a Flor, pero ella no me quiso soltar. - No mi amor, ¿Me pasas por favor mi teléfono? – me pidió Flor, con ternura. - Sí Florecita – le

