—¿Te acompaño?—Pregunto Tyler a la orilla del río. —El agua es mágica.—El muy canijo quiere que tengamos problemas ¿Cierto? Se ha quitado la playera y algunas de las chicas se le quedaron viendo. Entro de un clavado y nado por debajo del agua hasta llegar a mi.—Te han salido admiradoras. —Pero sabes que soy todo tuyo.—Siempre de coqueto. —Tyler no quiero esperar a mañana, quiero ver a mi padre. —Tranquila, están bien. Los chicos me dijeron que mañana nos llevaran a la caseta más cercana.—Han sido muy amables, la verdad creó que un ángel enorme los puso en nuestro camino.—No creas, me he preguntado como trataran a Georgina, al parecer a nadie le cae bien. —¿Es broma? ¿Encerio? ¿Le preocupa esa estúpida? Me solté de su agarre y nade a la orilla, creó que fue suficiente bañ

