En vez de eso: empezó a besar su cuello, dejando marcas y mordidas. Ella sin querer empezó a jadear... lo hizo lentamente y despacio intentando no parecer desesperada porque el besó cada rincón de su cuerpo. Esos besos húmedos, empezaron a bajar primero su clavícula. Luego a sus pechos: empezó a juguetear con uno mordiendo el pezón y luego con el otro para que no se pusiera celoso. <<Me volveré loca>> Sus besos bajaron, lo hicieron y en ese instante se dio cuenta que solamente tenía puesto un top deportivo y un pantalón corto. <<No conozco esta ropa, que tengo puesta>> Ni siquiera tenía esa ropa , ni siquiera entendía porque estaba vestida así. Cuándo llegó a su abdomen: empezó a temblar. No lo hacía de miedo; sino de placer. Los besos siguieron bajando, humedeciendo la piel. Ella

