En cuánto salgo a la plataforma que se encuentra en el exterior: me he dado cuenta de que por fin, me sentí un poco más relajada. Ana, me ha localizado enseguida después de enviarme un mensaje. Se acercó a mi lado: algo preocupada con una copa de vino al parecer. —¿Estás bien? —quiero saber, apoyando el trasero en la baranda. —Creo que sí, un poco no... Julián ahora que se preocupó por mí: es... Raro. Me fue algo cliché de algún modo. No entiendo muy bien su reacción, la verdad es que él tiene novia y no entiendo que hace... —solo me encogí de hombros, después de decir eso. —Los hombres son así, tal vez vino a despejar la mente con sus amigos sin culpa ¿Por qué no vas y le pregunta? En cuanto me hizo esa pregunta, la miré aterrada. Me extrañé un par de veces para saber si lo que me de

