Anahi — Amor llegué!! — Esa era la voz que quería escuchar, mi corazón empezó a latir fuerte y mi nerviosismo aumentó, era la hora de hablar. Alejandro Llego a casa después de una extensa jornada laboral y con unas ganas inmensas de consentir a mi mujer, invitarla a salir y sacarle un par de sonrisas, eso seguro la haría sentir bien, yo realmente no sé bien como es eso de ser cursi, pero me atrevería a todo por ella. Caminar agarrados de manos, comer helado, ir al parque, hacer cosas sencillas, cosas de novios, disfrutar esta etapa al lado de la mujer que he elegido, lo menos que quiero es presionarla y que sienta que estar conmigo es aburrido o tedioso. Entro a la sala dejando mi maletín en una de las butacas y la veo aún con ropa de trabajo, descalza y bastante nerviosa. — Te es

