- Como está ella.- Pregunta alguien en la oscuridad que en volvía el castillo. - Bien, por ahora.- Responde la bestia con apariencia humanoide. - ¿La matarás verdad?.-Pregunta la voz de aquella mujer en la oscuridad. - No, jamás mataría a mi futura esposa. - ¿Que?, no! no fue eso lo que me prometiste, debes cumplir tu palabra!!. - Grita aquella mujer furiosa. - Cuida tus palabras insignificante criatura, puedo matarte sin ningún problema no pongas a prueba mi paciencia que no querrás ver mi verdadero rostro. - Pero tu me lo prometiste, prometiste que si yo te la traía al castillo tu la quitarás de mi camino. - Jamas vuelvas a poner en duda mi palabra, las palabras de un dios se mantienen en pie incluso después de la muerte. tu una insignificante loba no tiene permitido ni siquiera

