CAPITULO 12

1224 Palabras

Y ahí estaba. Reluciente. Brillante. Inalcanzable. El premio mayor del puesto de tiro al blanco: ¡un unicornio gigante de peluche con alas plateadas y cuerno iridiscente! Un monumento a lo innecesariamente mágico. Y yo lo quería. LO. QUERÍA. —¡LUCA! —le grité, jalándolo de la manga— ¡MIRA ESE UNICORNIO, MIRA ESA CARA, MIRA ESE... GLITTER! —Sí, sí, sí, lo veo... —rió—. ¿Quieres que te lo gane? Me crucé de brazos y lo miré como si acabara de insultar mi inteligencia. —Con todo respeto, Luca, tú no atinarías ni a una vaca parada si te dieramos una bazuca. —Oye… —Pero —interrumpí con una sonrisa felina— conozco a alguien que podría... Ambos giramos lentamente hacia Damien, que estaba a unos metros mirando su celular como si todo el universo fuera un error de fábrica. —Ni lo piensen

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR