CAPITULO 40

1124 Palabras

Mi espalda chocó contra el colchón improvisado de la parte trasera. Mi pecho subía y bajaba al ritmo frenético de mi respiración. Damien se quitó la camiseta con un solo tirón, revelando su cuerpo tallado en furia y deseo. Cada músculo tenso, cada mirada suya hecha fuego. Se inclinó sobre mí y sin dejarme procesar nada, mis muñecas ya estaban envueltas con su camiseta, atadas por encima de mi cabeza. Su boca descendió por mi cuello, sin besar, solo respirando, haciéndome temblar. —Ahora sí, vas a aprender lo que es perder el control —susurró con esa maldita arrogancia que me hacía arder por dentro. Sus manos no eran suaves. Eran firmes, decididas. Cada roce suyo era una orden silenciosa que mi cuerpo obedecía. Mis pensamientos se desvanecieron. Solo existía él. El poder de su presencia.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR