Isabelle y Belmont van rumbo a la clínica donde ella llevara el control de su embarazo, desde que vino de Italia no ha sentido ningún síntoma. Ambos entran al consultorio, hasta este punto Belmont no ha hecho ningún comentario de lo sucedido, después de saber cómo está su bebé, hablará seriamente con ella. —Su primer hijo. —Para mí sí, él ya tiene una hija. —Que síntomas ha sentido estos días atrás. —Tuve un sangrado y un fuerte dolor de vientre. —Pareciera que fuera una amenaza de aborto. Pase a la camilla para examinarla. Ella se colocó la bata y se subió a la camilla, él no se aparta de su lado, poniéndole atención al ginecólogo, quien les explicaba el procedimiento que empleara. El ultrasonido es vaginal, por las pocas semanas que tiene, le empieza a comentar lo que la pantalla

