42. No hay vuelta atrás POV Lucía La puerta se abre con más fuerza de lo habitual y Elena entra como un torbellino, el cabello revuelto, el celular aún en la mano, como si hubiera corrido desde otro punto de la ciudad solo para llegar hasta aquí. Su respiración está agitada, sus ojos brillan con una mezcla de emoción y urgencia. —¡Traigo novedades! —anuncia, con voz alta y clara. No levanto la vista de los documentos que estoy revisando. No porque no me interese, sino porque he aprendido —por fin— a elegir mis batallas. Delante de mí hay carpetas abiertas, proyecciones de presupuesto, y notas escritas a mano con mi pluma favorita de tinta azul. Estoy en medio de algo importante: la revisión del programa piloto que diseñamos para mujeres sin estudios formales pero con ideas brillantes y

