El punto de reunión estaba ca si por completo alejado de la civilización, rodeado por un paisaje desolado y silencioso. El edificio al que entramos era austero y sombrío, con paredes de concreto y ventanas tintadas que apenas dejaban pasar la luz del día. Era el tipo de lugar que inspiraba desconfianza, perfecto para una reunión clandestina como la que estábamos a punto de tener. Pero s obre todo, era perfecto para encubrir un asesinato. Sasha, Luka y yo avanzamos con cautela por los pasillos del edificio, observando cada rincón con atención mientras nos dirigíamos hacia la sala de reuniones designada. El ambiente estaba cargado de tensión, era de esperarse, dado que estos eran nuevos clientes, no importa todo el dinero que prometieran pagar, siempre estábamos alerta. Cuando finalmente

