Después de ese día Mélodi y yo nos escapábamos de vez en cuando para amarnos locamente, Cora que no tenía ni un pelo de tonta ya se había dado cuenta de lo nuestro, así que como buena amiga mía nos cubría para que nadie se diera cuenta de nuestras fugas. Una tarde Richard se enteró de lo nuestro, eso lo puso muy molesto, regresábamos de la hora de comida, Mélodi abrió la puerta de su oficina, Richard ya nos esperaba a dentro, tomo a Mélodi por la cintura, mientras su otra mano llevaba un cuchillo apuntando la garganta de ella. - Así es como me pagas Mélodi, acostándote con este mugre guía - Perdóname Richard, si me volví tu novia fue por qué mi padre me lo pidió, pero por más que lo intente nunca pude amarte, tienes un aura que me provoca miedo, nunca quise lastimarte

