Unos metros más haya, Leah voltio y veía que la seguía, dio la vuelta camino hacia a mí con furia, enojada me dijo exaltada: -¡ Vale deja de seguirme, no pretendo suicidarme, en la escuela no hay nada con el cual pueda quitarme la vida, ¿ok? – tu qué sabes, dicen que las hojas del cuaderno son muy filosas, ¿Cómo se que no las usarás para cortarte las venas? Leah me volvió a mirar con esa cara de confusión - ¿Me estás tomando el pelo? - jajá claro, no te sigo por que tema que te mates, te sigo por qué no se dónde queda el colegio y es mi primer día de clases, yo ya te salve haya atrás, si tienes la necesidad de quitarte la vida de nuevo en la escuela porfavor procura que no esté presente, no quiero volver a pararme en los barandales para salvar a una chica hermosa. Pensé que des

