Mi vida había vuelto a ser normal, o mejor dicho, dentro de los parámetros normales de mi vida en Merryhill, el trabajo estaba marchando de la mejor manera, podía llegar a ver al doctor Vargas sin querer vomitar, la Doctora Cheng había tomado vacaciones con su esposo, creo que temía que yo le dijera algo, aunque había prometido no hacerlo. Lo que hacía que no hubiera incomodidad cuando me la encontraba en el pasillo. Una mañana esquive la sala de doctores, porque en ella estaban el Doctor Vargas y la Doctora Cheng, entre otros doctores, no podía entrar y mirarlos a la cara, pienso que mis expresiones me delatarían, y como dijo Matt, esto era un secreto a voces en el hospital. Lo único equipo había cambiado en mi rutina era que estaba sola en las noches, porque Corin estaba en clases de

