Creo que era la primera vez desde que llegué a Merryhill que dormía tan bien, sospecho que era por haberme sentido segura. Las sabanas de Corin me mantenían caliente, me acurruque para sentir su olor, aunque lo tenía junto a mi, me gustaba oler su aroma en las sábanas, era como si estuviera siendo arrullada por el. Abrí los ojos despacio, disfrutando el momento, estaba abrazada a Corin quien seguía con sus ojos cerrados, se veía sereno, tranquilo, me quedé mirándolo. Yo era de las personas que se mueven al dormir, no se puede quedar quieta mientras duerme, pero al despertar estaba en la misma posición en la que me acosté, de verdad el me había tranquilizado. Siempre me habían encantado sus facciones, eran tan simétricas, su nariz era grande pero perfilada, labios carnosos, ni tan gru

