Infeliz

569 Palabras
Nos sentamos en el sofá de la antesala y, mientras ella recostaba su cabeza en mi hombro, yo me quedé viendo a la nada. Mi cabeza está hecha un lío en este momento. No sé cómo o cuándo podré sacar esto de aquí dentro. Siento que estoy a punto de sufrir un colapso. ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? —¿Tu mamá te contó? —¿Sobre qué? — cuestioné, mirando cómo jugueteaba con sus manos, como si estuviera nerviosa. —Está preparando una pequeña fiesta para que anunciemos el sexo del bebé. —¿Por qué se puso a hacer eso sin consultarme primero? —¿Por qué? Porque está feliz con la llegada de su primer nieto. Ella misma nos lo ha dicho; que está muy contenta de que aún está con vida para conocer y ver crecer a su nieto. No entiendo por qué te molesta que organice una fiesta. —No estoy molesto, es solo que no lo esperaba. —¿Qué te está pasando, Oscar? Has estado actuando muy extraño. Primero no quieres tocarme, te vas de viaje sin decirme nada, ahora llegas después de haber estado tres días fuera de la casa y no muestras ni siquiera sorpresa o felicidad con la noticia que acabo de darte. Dime, ¿qué está pasando en tu cabeza? ¿Realmente las cosas entre los dos están bien? —Perdóname, ni yo mismo sé que me está pasando — froté mi frente, tratando encontrar las palabras adecuadas. —Ya no me quieres, ¿verdad? —No se trata de eso, es solo que no me siento preparado — tragué saliva con dificultad debido a ese nudo que se ha agudizado en la garganta. —¿Preparado? ¿Te refieres a preparado para la llegada de nuestro bebé? —Sí, a eso me refiero. —Es normal sentirse lleno de inseguridades y temores, pero te aseguro que todo se va a esfumar cuando tengas a nuestro hijo en tus brazos. —No lo entiendes. Todo ha caído de golpe. Habíamos hablado de esto muchas veces, pero todo fue tan repentino. De un día para otro me das la noticia de que seré papá, no ha pasado ni una semana y me dices que será un niño y te has puesto a comprar un millón de cosas — exploté—. Toda mi vida me he dedicado a complacer a los demás, en enorgullecer a mi padre, en callarle la boca a mi madre, me he esforzado en ser un buen novio, un buen amante, un buen amigo. Ahora mi madre quiere que me haga cargo de la empresa que con tanto sacrificio mi padre sacó adelante. Véngase ahora la responsabilidad tan grande que se nos viene encima. —En pocas palabras, ¿no estás feliz de saber que serás papá? —Estoy cansado, eso es lo que sucede. El tiempo sigue pasando, los años me siguen cayendo encima, trato de salir a flote con lo que tengo, pero siento que no puedo más. He malgastado toda una vida en hacer feliz a los demás, ¿y yo qué? —Yo… pensé que eras feliz conmigo. —Yo también lo creí, te lo juro, Suzan, pero acabo de descubrir de la peor manera que si realmente te hubiese amado o te amara lo suficiente, no habría sido tan feliz estando en los brazos de otra.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR