WALTER Miró cómo mi hija cierra los ojos, su pulso estaba cada vez más débil, la estaba perdiendo. Estaba perdiendo a mi única hija y no podía ser nada. —"Pisa ese puto acelerador".— grité. Llegamos al hospital más cercano. Salir del carro y tome a Ángela en mis brazos y corrí dentro del hospital.—"Ayuda, mi hija se muere". En un segundo apareció una camilla, la coloqué despacio. Miré cómo empezaban a ponerle oxígeno. Un médico se colocó frente a mí. —"¿Qué pasó?". —"Un loco empezó a disparar, una bala perdido le dio". — No quería que llamaran a la policía, tenía que mentir. Miré cómo empezaban a llevarse a Ángela, caminé hacia ella pero una enfermera me detuvo.—"No puede pasar, señor, debe esperar aquí". —"Muévete de mi camino". — Pero la enfermera coloca su mano en mi pecho. —"Si

