Después de un tiempo me doy cuenta de que sus respiraciones se normalizan y las dejo de abrazar, me levanto del sillón y voy al estante de la sala por unos pañuelos, los tomo y se los paso, ambas se secan las lagrimas y se quedan en silencio para después verme. -¿Porque no estas hecha un desastre como nosotras?.- Su voz es ronca y áspera. -¿Cuando fue la ultima vez que lloraste?.- Se talla los ojos para después verme. -No hace mucho.- Digo mientras me encojo de hombros. -No se como terminamos hablando de esto... se supone que te interrogaríamos acerca de otra cosa.-Dice la madre de Ashley mientras se ríe brevemente. -¿Sobre que cosa?.-Digo con sorpresa, al parecer estaba equivocada con la razón por la que me habían sentado a "platicar". -Es sobre... la llamada de hace rato.- Guarda si

