Mis lagrimas cayeron cada vez más rápido al recordar aquel día, mi corazón dolió con tanta fuerza que sentía como me asfixiaba. -Está bien Sasha, estamos bien. - Sobó con dulzura mi espalda mientras recargaba su cabeza en la mía. - ¿Qué pasó cuando saltaste? - Dijo Ash, su voz estaba entrecortada, ella también estaba llorando. -No mucho, caí sobre el señor, logré derribarlo, pero la navaja quedó atrapada en mi mano, cuando me levante tomé con mi otra mano a Sasha y salimos corriendo hasta llegar a un lugar seguro. Sasha me hizo ir a un hospital, cuando salí de que me curaran la mano vi a su madre correr para abrazarme con lagrimas en los ojos. Ella me dijo que me agradecía el que yo hubiera protegido a su hija. Nunca les dijimos a mis padres lo que realmente pasó, solo les convencí de q

