Los dos hombres al ver la reacción de Ashley supieron que había hecho algo que al parecer no era nada bueno. - ¿Cómo que le mentiste? - Mateo la miro fijamente y ella solo suspiró. -Ashley ¿Qué le dijiste? – Alex sintió como se tensaban sus músculos, tenía un presentimiento que no era tan bueno. -Pues… le dije que era probable que ustedes dos estuviesen interesados en ella y…- - ¡¿Qué? - Alex se levantó mientras para después dejarse caer a la cama nuevamente. - ¿Ahora no solo le trate mal, sino que también soy su rival? - Cubrió su cara con sus manos. -Eso no es todo…- Dijo Ashley tratando de armarse de valor para decirles el resto para que le ayudaran. - ¡Hay más! ¡Dios mío, si no me corre será un milagro! - Alex sollozo en la cama mientras daba vueltas en ella. -Tranquilízate, el

