Guardé silencio por unos momentos, miré mis manos que temblaban por lo que me acababan de contar, ¿acaso esto era una pesadilla? ¿cuando me dejarán en paz? ¿Podía existir una persona tan vil como para hacerle daño a una mujer con una niña?. -¿Estás bien cariño? ¿Quieres un poco de agua?.-Dijo la señora Lilly mientras volteaba a ver a la puerta para hablarle a su nieto. -Estoy bien. Solo estoy sorprendida.- Dije tratando de recuperar aquella valentía que había perdido hace algunos años. -Sé cuidadosa, aunque sólo te dije una cosa que me contó tu madre aún debes estar alerta de lo que pasa a tu alrededor. Si quieres saber más tendrás que investigar con lo poco que te he dicho... quisiera ayudarte pero tu madre era muy reservada con "ese" tema.- A través de sus gafas podía ver la sincerida

