Al terminar de contarle lo sucedido a mi amiga solo pude observar como su rostro estaba en blanco y estaba perdida en sus pensamientos, me asusté un poco por su reacción así que le di algunos golpecitos en sus hombros para que reaccionara y parece que funciono, ella se levantó de golpe y caminó en círculos por la habitación mientras mordía sus uñas, en algunas ocasiones se detenía para verme y continuar con su caminata que me estaba mareando. - ¿Puedes decirme algo? - Dije sentandome en el borde de la cama viéndole. - ¿Qué se supone que deba decirte?.... Yo... yo daba por hecho que nada pasaría porque eres tú. - Dijo señalandome, al oír sus palabras me sentí un poco ofendida y ella lo notó. - No te lo tomes a mal... es que tú eres muy tímida y jamás pensé que harías algo así... Eres muy

