Denisse tenía el día libre y, tras las intensas semanas de trabajo, realmente no tenía planes. La presión había sido abrumadora, pero el equipo había logrado suplir la ausencia de las acciones que se perdieron, encontrando nuevos inversores muy interesados en su trabajo. Era un momento de transición, y ella estaba lista para disfrutar de un merecido descanso. Se preparó una taza de café humeante y se desparramó en el sillón, dejando que la música llenara el ambiente con suaves melodías. Cerró los ojos por un momento, disfrutando de la paz que le ofrecía su hogar. Sin embargo, esa tranquilidad se vio interrumpida cuando alguien tocó a la puerta. Su corazón dio un brinco, y por un instante, creyó que podría ser Harry. Quizás había decidido visitarla, tal vez para hablar de los próximos proy

