“Cuando germina, la confianza es como un hermoso plantín esperando a ser cuidado para no marchitarse”
Al llegar a la tienda del general, iba a dirigirme directamente a mis aposentos, pero Quan me toma del abrazo con ternura, pero firmeza deteniéndome.
— Mei, hay algo de lo que debo hablarte, debo viajar a la capital, sabes que ha habido un desfalco de los fondos imperiales para financiar al ejército, así que debo presentarme con Su majestad, ¿te gustaría venir conmigo y visitar a tu familia? — pregunta
— ¿De verdad? Me encantaría — digo deteniéndome al sonar muy emocionada, pero antes de que yo pueda decir algo él parece reflexionar en sus palabras
— Sí, de verdad, creo que te vendría bien, pero además debo responder por ti, estando allí ya podrás tomar una decisión — dice haciendo una pausa — por eso, si no te molesta, ¿te quedarías despierta un poco más? — pregunta
— Hmm, no, no me molestaría — digo, salgo un momento a la puerta de la tienda, veo como las fogatas y algunos de los farolitos de formas que les había enseñado a hacer a los niños hacía unos días comienzan a apagarse, la noche transcurre tranquila y el aire fresco golpea mi cara, la luna y las antorchas de la torre de vigía al igual que las lámparas de la tienda del general, sean las únicas luminarias de la noche, el sueño comienza a apoderarse de mí, pero la promesa silenciosa que he hecho con Quan permanece tatuada en mi corazón, haciendo que mi sueño desaparezca, de pronto, escucho la voz de Gao Dai hablarle a Zhu Biao, mis instintos entonces se ponen en alerta.
— Su alteza, ¿está usted seguro de revelarle su identidad a la señorita Zhu? — increpa Gao Dai bastante temeroso — Gao Dai, sé que temes por mi seguridad, pero está bien, sea quien sea no importa, tarde o temprano sabrá quién soy y prefiero que lo sepa de mi propia boca que de los terceros malintencionados, por supuesto ella está a mi cuidado debo rendir cuentas a mi padre por ella, después de todo, él mismo fue mi benefactor, así que una vez ella lo sepa, entonces la dejaré elegir — dice Zhu Biao
— Alteza, ¿qué es lo que quiere decir? — pregunta Gao Dai
— Gao Dai[ACGG1] , has estado conmigo desde muchísimo antes de que mi identidad cambiara, agradezco la lealtad que me has mostrado, y el saber todas estas cosas y estar seguro de ellas, me da la confianza para dejar a Yunwen [ACGG2] a tu cuidado y el de tu familia en el norte, y cumplir con lo que él me pidió, pero Mei, está aquí, dispuesta a olvidarse de la vida, que como mujer le corresponde, así que estoy dispuesto a permitirle quedarse con su familia en la capital — dice haciendo una pausa — o convertirse en mi esposa — añade
Sus palabras hacen que mi corazón golpee fuertemente contra mi esternón, amenazando con romper mis costillas, la verdad me sorprende ¿él, quiere casarse conmigo? Está claro que al YO ser una persona enviada por el mismísimo emperador y contar con la aprobación imperial, yo sería muy útil para él, pero esa utilidad que yo puedo ofrecerle no le importó por mucho tiempo, así que creo que hay algo más en ello, después de todo él ya goza del favor del emperador, sino, no sería un funcionario cumpliendo el rol de General, además había abandonado temporalmente su derecho al trono, para evitar un desestabilizamiento del poder, pero como Zhu Biao, ninguno de sus hermanos se atrevería a ir en su contra, a menos que todo lo de su muerte tuviera la finalidad de despertar aquellos deseos ocultos en el corazón de todos ellos y no sólo de ellos sino de todos los miembros de la corte, que aunque pocos, codiciaban el poder real, así que tal vez sólo quería ver que estos salieran a la luz y desenmascararlos, pero siendo así, él ya lo tenía planeado todo y en ello no figuraba yo, así que, ¿cuál es mi papel en todo esto?
Hasta donde sé, soy una de las hijas del actual Primer ministro de la dinastía Ming, hermano menor del emperador y quien siempre, junto a nuestra familia ha demostrado entera lealtad a la familia imperial, así que si por algún motivo, me caso con él, podré convertirme en un gran apoyo en caso de surgir una verdadera rebelión, Zhu Biao, al analizar TODO esto, No me extraña que fuese el más sabio y poderoso de los hijos del emperador Hongwu, yo sin embargo, también tengo claro lo que siento, ha sido tiempo más que suficiente para darme cuenta de ello y sea lo que sea estoy dispuesta a ser su esposa.
La cortina de mi habitación se mueve — Mei, soy YO, ¿puedo pasar? — pregunta la voz de Zhu Biao.
— ¡Adelante! — digo, y acto seguido no se hace esperar y entra en mi habitación, aún lleva puesta su distintiva máscara de dragón — Mei, hay algo que debo decirte, esto puede cambiar muchas cosas, desde lo que sea que pienses de mí, hasta tu manera de verme, puede que de hecho cambie aún más tu vida, pero estoy dispuesto a ser yo mismo la persona que te cuente todo estoque por la boca de terceros que sostienen malas intenciones, una vez lo sepas TODO Mei, no voy a retenerte, tendrás que elegir, Tú y solo tú, tendrás el derecho de saberlo, lo hago porque quiero protegerte, quiero protegerte de una manera en la que ni yo mismo puedo entenderlo, y quizá tenga otras razones que de tener la oportunidad, te diré con el tiempo — dice, me levanto del canapé en el cual estoy sentada.
— Quan, TODAS las personas sin importar nuestro origen pobre, noble o humilde, tenemos razones para hacer cada cosa que hacemos, incluso Yo, tengo intenciones al actuar, buenas o malas no puedo decirlo, eso lo decide quien vea mi actuar, pero SIEMPRE me esfuerzo porque mis actos sean justos, y eso, es lo que tú quieres hacer en este momento — digo
— JUSTICIA, una palabra con la que estoy bastante relacionado, ejecutar justicia y derecho, en fin, Mei SIEMPRE desde que me conoces me has visto usar una máscara y a diferencia de las personas que me ven así, NUNCA te has sentido asustada de mi por ello — dice acercándose a mí, a la vez que yo doy un paso atrás —pero quiero que sepas el motivo del por qué llevo esta máscara, la uso para ocultar mi verdadero YO, Zhu Quan, es un nombre que su majestad creo para mí desde el mismo momento en que nací pero que hasta ahora, SIEMPRE había vivido como una entidad a parte de mí, YO Mei, soy el legítimo heredero del trono de Zhu Yuanzhang, primer emperador y fundador de la dinastía Ming, las intrigas y conspiraciones acabaron con la vida de mi primera esposa, pero cuando casi tocan a Su Majestad, NO pude aguantar más, por mucho tiempo habían permanecido en las sombras las conspiraciones, pero entonces fue cuando vi el momento, debía eliminar a los conspiradores desde adentro, sin importar que tan doloroso sea ello, pedí fingir mi muerte y tomar la personalidad que Su majestad había creado para mí y así desenmascarar la cara oculta del artífice de tal rebelión, así que sólo quiero saber si puedo contar contigo a partir de hoy, como una aliada de la justicia, la verdad y la lealtad — dice quedando a tan solo un suspiro de distancia.
Sus manos pasan a la zona posterior de su cabeza y desenlaza la fina cinta que mantiene la máscara adherida a su rostro la retira con lentitud, permitiéndome captar el momento y asimilarlo, cuando la máscara a abandonado por completo su rostro, puedo notar que es uno muy hermoso, no de esos tipo modelo, sino de esos que dejan tal impresión en ti que girarías tu rostro solo para seguir viendo, para hacerles claro como sería su rostro, podría compararlo a la mezcla de dos celebridades del mundo actual Jiang Chao y Xize[ACGG3] Wu, realmente nada mal.
— Eres, eres, Zhu Biao — digo soltando lo que ya sabía cómo si esta fuese la primera vez que lo descubro, una vez lo hago él asiente — Así es, soy yo, no puedo seguir escondiéndotelo, pero ya que lo sabes, sólo puedo ofrecerte dos opciones — dice dejando su máscara en la improvisada mesita de noche.
— Lo entiendo, pero está bien, toma asiento, podemos hablarlo — digo sirviendo dos tazas de té, mientras él se sienta en la silla de mi escritorio, le entrego una de las tazas de té y me siento en el canapé — La primer opción, es que vengas conmigo a la capital y regreses con tu familia sana y salva o dos ingresamos secretamente a Palacio y tomaré tu mano en frente del emperador, cumpliendo con lo que estaba estipulado originalmente en la carta con la que llegaste — dice y da un trago firme a la taza de té, mientras me observa, luego la deja a un lado al ver que no respondo — Lo que sea que elijas estará bien, quiero que elijas lo que te haga sentir feliz y bien, NO pretendo obligarte a que tomes una decisión de la que termines arrepintiéndote — agrega
A decir verdad sus palabras me dejan anonadada, sorprendida y emocionada, él ya me había dicho en repetidas ocasiones que no podía permitirse el poner a nadie en peligro, después de todo a quienes alguna vez amó han estado en peligro debido a lo que ha pasado con él, pero de algún modo también comprendía su decisión, si YO no me caso corro un riesgo ante el emperador, y segundo, aunque amo a mi familia, mis hermanas y yo no podríamos vivir mejor, así que aunque los extrañara a todos mucho, volver a casa, no era realmente una opción.
— Yo, yo, quiero decir, ¿de verdad estás seguro de esto? — pregunto
— — Sí, ¿por qué no lo estaría? — repone
Ante sus palabras, no puedo más que hincarme ante sus ojos en signo de respeto y elevando mi mirada a la suya …
— Su alteza, ante tus reales y nobles ojos, soy solamente una humilde sirva más, quien aquí y ahora te hago muestra de mi más sincera y humilde lealtad, la cual aún sin saber de tu origen y proveniencia, ha estado SIEMPRE contigo, prometo seguirte como tu esposa adonde sea que la vida quiera llevarte, si has de ser tú quien llegue a asumir el poder, seré tu más firme arma y aunque así no sea, donde sea y cuando sea que me necesites, haré cuanto esté en mi mano, para apoyarte, buscaré el apoyo de mi familia y de quien esté a nuestro alrededor y seré tu mejor respaldo, sin embargo alteza aun cuando no está a mi alcance, sólo pido algo de tu parte, que sea lo que sea que pase en el futuro, por tu justicia y misericordia, perdonarás a mi más cercana familia, NO busco poder, reconocimiento o gloria, sólo quiero que sepas que tanto yo, como toda mi familia, estamos a tu entera disposición — finalizo poniendo mi rostro en el suelo.
De pronto, su mano fuerte se materializa ante mis ojos — ¡Levántate! Puedo prometerte esto, NO importa lo que el futuro o el destino deparen, te protegeré a ti, y a todos aquellos que te importan, mientras apoyen la veracidad de los asuntos y estén de parte de la justicia y la integridad— dice, entonces tomo su mano y él me ayuda a levantarme
Nos quedamos frente a frente, su rostro inclinado para posar su frente con la mía — Muy bien, entonces tendrás esta semana para dejar a alguien que se encargue de la escuela por ti, no te preocupes por empacar muchas cosas, regresarás con más cosas de las que lleves — dice
Al mirar a la historia que solía conocer y que dejé atrás y compararla con la historia que vivo ahora JAMÁS me hubiese imaginado que el hijo mayor y más poderoso del emperador Hongwu, confiaría tanto en mí y que demás fuese tan romántico.
Sin duda, sino hubiese sido por la temprana muerte de Zhu Biao en mi historia, Zhu Di, NUNCA habría tenido oportunidad, pues fue tan cobarde como para fingir un complot contra el emperador Jianwen y así poder matarlo a él y a su familia, para hacerse del trono, espero poder cambiar las cosas y si ha de ser apoyar a Zhu Biao en su ascensión al poder.
[…]
La semana pasó rápidamente, pero pude dejar a Xian Wei a cargo de las clases de los más pequeños, los soldados iban de aquí para allá preparando las cosas para el viaje, Zhu Biao hablaba con uno de sus hombres al mando y le explicaba todo lo que debía hacer en nuestra ausencia, la verdad Zhu Biao y yo no sabíamos nada de si regresaríamos pronto o si las cosas cambiarían y terminarían por llevarnos a otro lugar.
Cerca de las tres de la mañana Zhu Biao y yo subimos a un carro tirado por caballos, después de todo ello, nos vamos más tranquilos sabiendo que todo queda en buenas manos, nuestro camino a la capital Dadu, (posteriormente Pekín) entonces inicia, con caballería, soldados de a pie y alguna comitiva de jóvenes que nos ayudarán en el camino.
— Alteza — digo llamando la atención de mi futuro esposo, él sonríe — No es necesario, que seas tan formal conmigo Mei, puedes seguir llamándome por mi nombre, después de todo, te convertirás muy pronto en mi esposa — dice tomando mi mano y enlazándola con la suya
— Está bien Quan, solo quiero preguntarte ¿a qué lugar iremos primero una vez lleguemos a Dadu? — pregunto algo nerviosa, la verdad, es que aún no me acostumbro a ver su rostro sin máscara, pero por supuesto, sea que lleve máscara o no, sigue siendo él, se puede decir, que su rostro es sólo, la cereza del pastel.
— Iremos primero a palacio, es importante que cuando lleguemos a tu casa, ya contemos con la aprobación de Su majestad — dice
— Tienes razón — digo y abro un poco la ventana del carro tirado por caballos, cuyas ruedas chocan con las piedras del camino, en el camino se nos han ido uniendo más soldados y algunos sirvientes quienes van a pie y se turnan para montar luego a caballo.
El camino a la capital toma aproximadamente un mes, por lo que el paisaje cambiante, se convierte en una constante y muchas cosas pueden variar en el camino, pero esta será la primera vez que veré realmente el lugar en el cual se supone que vivo.
[…]
— Mei, Mei, despierta, hemos llegado a la posada — dice la voz de Zhu Biao, mis pesados y cansados parpados se abren ante su voz — sé que estas cansada, pero lo mejor será que duermas en una cama donde estés más cómoda — añade y dando media vuelta, sale del carro, recobro algo de mis sentidos y lo sigo fuera del palanquín
Él baja del carro, me extiende su mano y la tomo, justo ahora, lleva su llamativa máscara, pues su rostro aún debe seguir siendo un misterio para las personas del común, después de todo, hay pintores muy talentosos que podrían hacer su retrato y echar todo su plan a la basura, además dado que era un príncipe del pueblo también es necesario que se mantenga en secreto el que aún está vivo.
Caminamos juntos por la calle, tomados de la mano, algunas mujeres lo miran algo reacias o temerosas, la verdad es que su máscara puede resultar aterradora sino se le ve de la manera correcta, la verdad es que Zhu Biao puede dar tal impresión de ser humano despiadado y egoísta, pero una vez le conoces dejas de ver a la máscara y su fría pantalla y pasas a ver a quien él realmente es, el hombre, y no la pantalla.