TYLER Si un rastro de la vacilación que esperaba cae de rodillas ante mí y agarra mi base con ambas manos. No le pido que lo chupe, porque a menos que sea secretamente una experta en mamadas, o que pueda desencajar la mandíbula, dudo que quepa en su boca. Así que, en lugar de eso, le acaricio el pelo, le acaricio la mejilla y la veo lamerme como una paleta y gira la lengua alrededor de la punta. Sus esfuerzos son lindos. Y el beso lánguido y húmedo que deja en la coronilla se siente increíble. Murmura pequeños ruidos tentadores mientras le acaricio el pelo. Encaja la punta de mi m*****o en su boca y succiona ligeramente, haciéndome gemir. Levantándola, la beso una vez más. –Llevemos esto al dormitorio– Ella asiente con entusiasmo y se gira para caminar delante de mí, balanceando sus ca

