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5000 Palabras

Tales y yo, inmediatamente no fuimos al despacho de Dominic. Informándole a Agnes y a Charlie, qué vayan a saber dónde estaban estos dos en lo que queda de la semana. Bueno, y aquí nos encontrábamos. Syan estaba esposada, de rodillas —porque la obligué a hacerlo—. y con su cara magullada. Tal vez quede peor si no empieza a cooperar, o tal vez ni siquiera alcance a quedar viva de aquí. Jung a cavado su propia tumba. Luego recuerdo el collar, y de lo familiar que se me hace. Pero en algún lugar lejano de mi cerebro, no consigo respuestas. Es como si una parte de mi cerebro no respondiera a mis recuerdos. Agnes, Charlie y de último Dom, entran apresurados al despacho. Sus miradas de odio se posan en Syan, y noto como ella se encoge del miedo. Esta pobre ilusa no va a salir de aquí vi

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