-¿Pudiste lograr algo?-preguntó Almendra entrando en la habitación. Hubo un momento de silencio. -No...-contestó por fin, Aaron, desilusionado al no encontrar rastro de Crista y Heben, luego de haber intervenido teléfonos y preguntando a personas si habían visto a tales personas con ciertas características. Sin embargo no podían explayarse demasiado porque debían cuidar de que Rosae Crucis no los estuviera escuchando o vigilándolos de alguna manera. Aaron golpeó la mesa con fuerza. -¡Debí haber arreglado con ellos un lugar de encuentro!-gritó frustrado. Almendra se acercó a él y puso una mano sobre su hombro. Luego, lo miró con entendimiento y le sonrió para reconfortarlo. -Hiciste lo que pudiste-comenzó diciendo-Recuerda que los salvaste y gracias a ti pudieron escapar. -Lo sé...-s

