El hijo de Griselda miró a Feuer y a Crista con una expresión completamente vacía. Desde que había nacido, permanecía entrenando en un lugar alejado de todo. Los únicos que habían sido alguna vez sus "amigos" eran un pájaro que hacía tiempo ya había muerto y su madre, quien lo visitaba ocasionalmente hasta que lo necesitaba. Tampoco tenía un nombre. No conocía la amistad o el amor. Tampoco sentía lástima u odio al no conocer estos, pues sin amigos amados a quienes no lamentar y luego odiar por aquella pérdida ¿Cómo haría entonces para sentirlo? Por lo tanto, no solo era una fachada. Aquel chico realmente no sentía nada y solo obedecía órdenes de su madre. Crista lo observó desde su lugar. Él no se había movido luego de su ataque. Supuso que la estaría estudiando y quizás esperaría a que

