Mansión de Eduardo
Damián se encuentra pensativo recordando la segunda llamada de Liliana , lamentablemente llamó desde un teléfono de la calle y no desde el celular y los detectives no pudieron saber el lugar exacto donde tenían a Eugenia, sabían la zona pero aún les faltaba el lugar concreto, ni bien había sonado su celular lo atendió rápidamente.
–Hable
–Ay amor, pero que frío eres.
–Ya déjate de juegos Liliana y dime qué tengo que hacer para que dejes en paz a Eugenia .
–Tanto te importa esa mujer insignificante que estás dispuesto a hacer cualquier cosa por ella?
–Ella no tiene nada que ver en esto, ni siquiera tienes porque tenerla secuestrada, jamás te hizo daño, ni siquiera te conoce.
–Te equivocas , ella me robó la posibilidad de que regreses a mi lado, la detesto por eso, antes de ella nadie había logrado que la ames como a mí .
–Tu me hiciste daño de todas las maneras posible, te amé con locura y me traicionaste de la peor manera y ahora quieres reclamarme que me enamoré de otra mujer?
–Eso quedó en el pasado y ahora te quiero de vuelta
–Ya basta y dime qué quieres?
–En primer lugar quiero que deposites 3 millones de dólares en el banco que ya sabes, en segundo te quiero a ti.
–Cuenta con el dinero, pero en cuanto a mi jamás me tendrás
–Bueno entonces jamás volverás a verla …
–Noo espera, está bien, haré lo que me pidas.
–Mucho mejor , nos vemos en 2 horas en el hotel que está frente a la plaza del centro , la que tiene la gran fuente.
–Esta bien allí estaré y espero que cumplas tu parte y la dejes libre.
–Asegurate de venir solo o puedes olvidarte de ella para siempre.
Alejandra se acerca a Damián con una pregunta y lo saca de sus pensamientos, él quería saber donde tenían a Eugenia para ir a rescatarla, odiaba la idea de tener que acostarse con esa mujer horrible de Liliana , que solo le causaba repulsión para poder salvar a su mujer.
–Dami quieres un café, estoy por preparar para Eduardo y para mí , te apetece?
–No, te agradezco Ale, pero si tengo que ir a ver a esa mujer prefiero no tener nada en el estómago o podría vomitar del asco que voy a sentir.
–Lo sé, imagino lo terrible que debe ser para ti tener que hacer eso, pero piensa que es por el bien de Euge.
–Eso es lo único que me alienta a ir a ese hotel, maldita sea por qué demonios esta vez llamo desde un teléfono público?
–De haber llamado desde el celular en cuestión de segundos ya hubiéramos tenido el lugar exacto donde la tienen ya que la primera vez sacamos el radio aproximado .
–Lo sé, pero debemos mantener la calma, especialmente tú que eres el motivo por el cual ese par de locos va a liberar a mi amiga.
El ruido de un celular sonando los sobresalta pero se dan cuenta que es el de Eduardo , Alejandra lo ve contestar la llamada y alejarse un poco, le llama la atención pero en ese momento no tiene cabeza para nada que no sea rezar para que Eugenia pronto este de nuevo con ellos.
–Hola
–Hola Edu, soy Samantha
–Si lo sé, cómo estás? Qué necesitas?
–Nada, solo llamo para saber cómo estás y cómo va lo de la amiga de tu novia?
–Gracias, estoy bien y sobre lo otro no hay muchas novedades, Alejandra está muy nerviosa y no hace más que rezar.
–No creo que rezar sirva de algo, pero en fin ella no puede hacer otra cosa, por suerte tiene un jefe que la entiende y consiente, otro ya la hubiera despedido.
–Porque dices eso?
–Claro, no viene a trabajar por problemas personales y el jefe le dice que se tome los días que necesite, eso es raro no crees? Más aún que no hace mucho trabaja aquí
–Y eso qué significa Samantha , tú sabes algo que yo no?
–No solo es un comentario, creo que hay mucha confianza entre ellos, eso es todo, pero no creo que sea algo malo no?
–Samantha quiero que me mantengas al tanto de que pasa en esa oficina, ese tipo no me da buena espina, sé qué tipo de mujeres le gusta y Alejandra es justo así.
–Uy si, lo sé, vi como la mira y la trata muy bien.
–Te repito, acaso has visto algo?
–Solamente que se han vuelto muy cercanos, ni yo que hace años que trabajo con mi jefe tengo esa cercanía con él, pero no sé, debe ser que ella es muy eficiente.
–Maldita sea, Samantha me estás haciendo dudar de todo, pero te pido que en cuanto esto se solucione y mi novia vuelva al trabajo tú me informes que pasa allí. No desconfío de ella, pero si de él.
–Esta bien, yo te voy a contar todo lo que vea, tranquilo, no dejaré que te tomen por tonto, en caso que así lo intenten.
–Gracias ahora debo colgar, hasta pronto.
Samantha cuelga la llamada con una sonrisa maléfica, había logrado su objetivo de llenar de dudas y celos a Eduardo y eso no sería bueno para Alejandra
Samantha
Jajaja mi plan va de maravillas, si la mujer del espejo me viera sé que estaría feliz, recuerdo cuando la vi en ese gran espejo antiguo en Italia en la mansión de una amiga, al comienzo me asusté mucho por sus ojos tan rojos, pero ella se presentó como Abrahel y me dijo que tenía que pedirme que hiciera algo por ella, que a cambio me daría lo que yo deseara y lo que yo deseaba era ser la mujer que soy ahora, tener a todos a mis pies con mi belleza y encanto, tener carácter para que nunca más nadie me quiera pasar por encima y esa demonio me lo dio todo, porque sí se lo que es en realidad, me lo dijo ella misma aunque no me mostró jamás su forma real, ella a diferencia de otro tipo de demonio no puede traspasar a este plano, pero como bien me dijo, aquí en la tierra tiene a muchos de los suyos influenciando a los humanos , es por eso que dio conmigo y sabía todo de mí y Eduardo, lo que más desea es vengarse de él y Alejandra , al parecer hasta ella cayó con los encantos de Edu y lo quería para ella, pero la gorda logro encerrarla en el espejo y al romperlo no pudo volver allí donde estaba él, pero lograría que ese par no fuera feliz nunca y ahí es donde entro yo, voy a lograr separa a esos dos cueste lo que me cueste y con lo celoso que sé que es Eduardo no me será muy difícil lograrlo, todo está a mi favor, la gorda ya no es la mojigata estúpida que era antes, eso me lo contó él mismo, ahora es más independiente y rebelde, empezó a trabajar junto a mí donde la tengo vigilada y su jefe ama y está obsesionado con ella por su cuerpo, lo único que se interpuso en mi camino es el secuestro de la estúpida amiga de la gorda ya que no está viniendo a trabajar, pero aún así logré meter dudas a Eduardo y así seguiré hasta que se separen y vuelva conmigo, porque me lo pienso quedar.