capítulo 10

983 Palabras
Después de bailar y beber terminaron los cuatro agotados, Alejandra le pide a Eduardo que vaya a dormir al departamento con ella , ya que su mansión queda más lejos asique piden un taxi luego de despedirse , por su parte Damián aprovecha para ofrecerse a llevar a Eugenia a su casa , ella acepta y está a punto de parar un taxi cuando él le señala su moto … - Estás loco? Me quieres llevar a casa en eso? - Si, no me digas que le tienes miedo? - Ehh no , no es eso, pero bebiste esta noche , no creo que sea seguro -Solo tomé un par de tragos, jamás bebo de más cuando debo conducir, ustedes en cambio si que tomaron muuuchhooo. Jaja - No lo sé, porque mejor no me voy en taxi y tú en tu moto? - Jamás permitiría que una mujer suba sola a un auto a estas horas, pero si tanto miedo tienes puedo dejar la moto e ir contigo … - Yo no tengo miedo! Bueno vamos, pásame el casco! - Como ordene mi señora … Damián sube a la moto y la mira esperando que también suba , ella lo hace y se aferra a su cintura , desde atrás puede sentir el aroma delicioso que tiene él y no puede evitar desearlo, aunque se lo niegue a si misma ese hombre la puede . Él arranca la moto y acelera bruscamente para que ella lo abrace más fuerte , logra su cometido y sonríe, se dirigen hacia la dirección que le dio ella y ambos disfrutan de estar tan cerca y esa sensación placentera que da el sentir el viento en la cara . Por otra parte Eduardo y Alejandra ya están en el departamento después de hacer el amor ambos se duermen rendidos , pero él no logra dormir bien, como desde hace tiempo , y nuevamente sueña con aquella mujer de pelo y ojos rojos, pero esta vez ella no está junto a él, esta vez la ve lejos, observándolo pero sin acercarse , le pide que vuelva a ella , que lo necesita , pero por alguna razón no puede acercarse a él. Mientras tanto al otro lado de la ciudad Damián llega a la casa de Eugenia , ella baja de la moto , se quita el casco y se lo entrega diciendo: - Al final no fue tan malo como creí - Jaja creías que nos mataría a ambos? - Bueno no, tanto no, pero confieso que no estaba segura de tus habilidades - Ufff si querés ahora mismo te puedo mostrar en que soy mucho más hábil que manejando la moto. . - Ay dios , no podés hablar en serio por una vez? - Estoy hablando muy enserio , me invitas a entrar? - Yo creo que no, ya es muy tarde y hay que descansar, además no cualquiera entra a mi casa … - Nooo , me rompiste el corazón! Eso fue cruel , acaso yo soy cualquiera? - Ehh sip lo eres, acabo de conocerte y eres muy engreído para mi gusto - No lo soy, solo soy seguro de mi mismo y se lo que genero en las mujeres… - No en todas corazón, ahora sí voy a entrar, te vas con cuidado. - No me pensás saludar? - Ufa, bueno está bien, con tal que me dejes entrar que ya tengo frío … Ella se acerca para darle un beso en la mejilla pero el la toma de la cintura mientras gira su cara para que sus labios choquen , ella intenta alejarse pero él la retiene y profundiza el beso , a lo que ella no puede resistirse y empieza a seguirlo, es un beso lleno de deseo , sus lenguas chocan y se enredan y el calor aumenta, en ese momento ella se aparta da media vuelta y entra a su casa, él la mira sonriendo y luego enciende la moto y se va. Al día siguiente Eduardo regresa a su mansión y Alejandra aprovecha para continuar revisando las cosas que trajo de allí,habia leído los relatos en los cuadernos del señor Elio en los que cada vez había más pasión y sexo, pero también miedo. Ya hacía el final de los relatos, lo último que escribió el hombre fue … *…algo malo me sucederá ,no sé que es lo que sea Abrahel pero ya no es la mujer que me hacía gozar , ahora me da miedo, ya no quiero dormir porque temo que ella me haga más daño, se presenta de una manera posesiva y me coge con violencia , aunque yo no quiera más estar con ella ,mi propio cuerpo me traiciona y mi hombría despierta con cada mamada que me da antes de hacerme suyo, cada día estoy peor ,más flaco pálido y ojeroso , no sé qué me está haciendo, pero sé que es ella y mi mujer está sospechando . Al leer esto Alejandra pensó en Eduardo una vez más en las veces que le dijo que tenía sueños raros , pero q jamás le contó sobre qué eran, ella no le dio mucha importancia en su momento porque al fin y al cabo eran solo sueños , pero ahora ya no estaba segura y sospechaba o mejor dicho estaba casi segura que Eduardo estaba pasando por lo mismo que pasó el señor Elio. Pasaron unos días desde la salida y aún no se habían visto de nuevo con Eduardo ya que ambos tenían muchas cosas por hacer y Alejandra no pudo seguir investigando como quería porque entre su trabajo y su familia se le iba el tiempo , pero no veía la hora de seguir descubriendo que pasaba en realidad en la mansión y cuando por fin pudo centrarse en eso no podía creer lo que estaba leyendo y averiguando...
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