Amelie sigue sobre mi regazo en el asiento del piloto, no he tenido ganas de cambiar nuestra posición desde que me hice de su pequeño y delicioso cuerpo, me encanta sentir su piel caliente y suave cerca de mí, su rebelde cabello hace mella en mi cara dando ligeras cosquillas en mi barbilla mientras con su lenta respiración calma todo lo que soy, todo lo que siento — quisiera estar entre tus brazos lo que me resta de vida — sus palabras se sienten tan correctas, que no se siquiera como pude procesarlas, sobo tranquilamente su espalda de arriba abajo y de pronto estar en esta camioneta en medio de la nada se ha convertido en un sitio bueno para mí. Se remueve un poco y a tientas está en busca de su ropa, ella debería ir desnuda por el mundo de lo hermosa que es, de pronto la idea de que al

