El aire se me escapa al salir del HOF y darme cuenta que está lloviendo torrencialmente, mi auto quedó estacionado cerca a un par de cuadras del local, pero por la forma en que llueve lo siento muy lejano. La mano de Scott rodea aún mi cadera y se pega bastante a mi cuerpo para poder cubrirme de las personas y de las cámaras fotográficas, un par de chicas entran corriendo, removiendo sus largas cabelleras salpicando agua y con carcajadas sonoras. — ¿Y ahora qué haremos? — le pregunto al chico tatuado que se suelta un instante de mi para sacarse la chaqueta de cuero que tan sexy calza su hermoso cuerpo, la pone sobre mi cabeza y me dice al oído que a la de tres corramos hacía el auto, y eso es lo que hago, el simple hecho de que él ponga su costosa chaqueta para cubrirme me hace sentir ca

