Los gritos agitados de Amelie llenan su pequeña recámara, está montada sobre mi dirigiendo las embestidas a su gusto y a su ritmo, mis manos están en sus caderas sosteniendo su delgado cuerpo, sus dedos hacen marcas en mis costados, los encaja bastante duro, justo como mi m*****o se encaja dentro de ella y su humedad. — Por mi jodida vida que nunca tendré suficiente de ti pequeña — de su espalda logro acariciar cada lunar que la adorna, y veo sus marcas no quiero tocarlas, pero a cómo puedo quedo sentado a medias y llevo mis labios a las más grandes, al sentirlos se arquea y de pronto sus gemidos se intercalan con sollozos, mi pequeña está llorando, mi pequeño ángel está dejando salir todo ese dolor que no necesita, necesito que vuelva a ser feliz. Tomo con una mano su cabello y m

