Dejo que agua helada de la ducha haga su trabajo, relajando mis músculos con cada una de las gotas que caen sobre mí, cierro los ojos y mis labios se curvan mientras entre pensamientos me encuentro con esa bonita y brillosa mirada avellana y de pronto Amelie se convirtió en un nombre que me gusta saborear, tan fuerte, es un nombre con un buen tono para el momento de follar. Me tomo todo el tiempo que necesito para dejar que mi pronunciada erección baje un poco, termino de quitar el exceso de espuma del jabón líquido de mi cuerpo, con una toalla seco mi cuerpo y la enredo en mis caderas, al salir del baño me doy cuenta que esta Tyler acompañado de su rubia conquista y de mi pequeño ángel. Sus ojos se abren fijos de una manera hambrienta, hermosos y grandes que me permiten ver lo muy excit

