Ya estaban en el jardín iban a merendar y Alessia seguía con esa sensación de que Diego estaba molesto con ella y cada vez sentía la necesidad de contarle la verdad, rondaba tanto su cabeza que decidió hacerlo. Pero el personal seguía rondando toda la casa, y la mesa. Su madre los tenía de un lado para otro, no paraban de hacer cosas que ella los mandaba. Así que esperó unos minutos mientras seguía conversando con él y trataría de ver cuál sería su reacción un poco más adelante. Por el momento pensaba que no podía rechazar la oferta, ya que el puesto del Rey era algo que muchos querían y tal vez si ella le indicaba, que si no era él iba a ser cualquier otra persona. Él aceptaría, era un buen chico, una persona excelente y de buen corazón. Ella solo tendría que contarle toda la historia

