Defendiendo a una niña

1757 Palabras

—¡Ah! —Exclama con dolor —. Es usted un bruto, ¿Qué demonios cree que está haciendo? —Se queja al ver a Tom quitándole la venda. —Limpiaré su herida, ¿Qué más cree que estoy haciendo? —Al menos hágalo con más tacto. Ella miró como ese enorme hombre afloja la venda de su pie, en ese instante fue tan cuidadoso, ¿Por qué se comportaba de esa manera? Rouse frunce el ceño mientras seguía cada movimiento de Tom. Primero curo uno de sus pies, y posteriormente continuo con el otro. Los vendo, y mientras lo hacía ninguno de los dos dijo una sola palabra. La verdad es que no había nada que decir… —¡Ya quedó! —Afirma una vez dejado sus pies sobre el suelo —. No debes levantarte, será mejor que regreses a la cama. —No me dé órdenes, yo no acato mandatos de nadie. Y menos de usted, así sea el sh

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR