POV Rosa Cuando llegamos a casa, encontramos a la nonna y a Gabriel sentados en el comedor. — Queridas, pero, ¿dónde estaban? — pregunta la Nonna. Por un momento creí que Brunella le contaría todo, sin embargo, al mirarme de reojo respondió: “Fuimos a tomar un café”. — ¿Un café? — dice Gabriel incrédulo—. Creí que no te gustaba la comida de la calle. — Bueno, ¿y es que no puedo cambiar de opinión? — responde—. Me gustan los cambios, y el café estuvo agradable. Tanto la nonna como Gabriel voltean a mirarme y yo asiento con la cabeza. — Sí estuvo delicioso — respondo. — Bueno, iré a lavarme las manos y bajaré para hacerles compañía — agrega Brunela. Por cierto, ¿quieres acompañarme, Rosa? Me olvidé de decirte unas cuantas cosas. — Brunella —interviene Gabriel—. Tten cuidado con las c

