Día miércoles por la mañana, y el sol salía con energía. Se despertó con mejor ánimo, pues la salida del día anterior le había hecho bien. Sacó sus ropas y fue a darse una ducha, en el pasillo se encontró con Shotō. -Todoroki-kun! Buenos días. -Midoriya, se te ve de mejor ánimo. -Sí, fue gracias a tú hermano. Natsuo-niisan fue muy amable. -Me alegra verte sonriendo. -Gracias Todoroki-kun. -Ve a bañarte para que desayunemos. -Sí. Media hora más tarde ambos bajaban las escaleras, en el comedor, Natsuo colocaba la mesa. -Madrugaron ¿eh?- les dijo el albino acercándose- Buenos días!- le dio un beso en la frente a Shotō y uno en la mejilla a Midoriya, el pecoso se sonrojó- Tomen asiento, les traeré el desayuno. -¿Y Fuyumi?. -Se fue harán unos diez minutos. Dijo que tenían reunión de

