Los días siguientes los soldados de Yuuei estuvieron haciendo los últimos preparativos para recibir la visita de las Soldados de Shiketsu. -¿Porqué no quieres decirme que baile harás?- preguntó el pelimorado después de los entrenamientos de la tarde. -Es una sorpresa. Ya verás. Shinsō con algo de desconfianza aceptó ver el show el viernes. Mientras tanto Bakugō y Midoriya estaban en la torre Era, pidieron el auditorio para ensayar. -Maldito Deku! Sigue las notas. -Tienes un tono de voz algo complicado Kacchan- respondió sonrojado. Le era difícil tener a su ex frente a él y más cantando esa canción. Bakugō sintió la incomodidad del pecoso, incluso se sonrojó de igual manera. Tampoco era fácil hablar con Izuku, no después de haber huído cómo un cobarde. -Deku. -¿Sí, Kacchan?. -Sién

