[Elías] — Eras tú — sus ojos me miran con un brillo que no logro descifrar, pero que me encanta — siempre fuiste tú. — ¿De qué hablas? — El niño con el yeso en un brazo y en una pierna, el que me miro a los ojos y con una simple flor me enamoro. Sonrío al recordar aquel día del infierno, aquel día donde creí que estaba realmente enfermo por ver a una niña de no más de ocho años y sentirme en el cielo al mirar esos hermosos ojos. [17 años atrás] La ambulancia llego a casa de mi madre, varios hombres bajaron con dos camillas, en una lo colocan a Francisco y en la otra me suben a mí, me colocan algo en el cuello, algo incomodo, pero no me quejo escucho la charla de los paramédicos con la mujer que me dio la vida y el hombre que ahora es su esposo y siento que me rompo con cada

