Camila Will me soltó, me dio una sonrisa y luego se fue, claro aquí debe mantener las apariencias. Aquí debe mostrar que es un hombre intachable y perfecto. Tapé mi boca intentando controlar el llanto que quería salir, mis manos temblaban, le tengo demasiado miedo a él. Quisiera ser valiente y decir que no le temo y que sus amenazas no me dan temor, sin embargo, es más que claro que no soy valiente. Pensé que en algún momento lo sería, pero mientras que Will está en mi vida no lo seré. Y que Will se vaya de mi vida es algo que dudo mucho. Me senté en mi puesto, mis manos aún temblaban y tenía miedo de lo que él fuera capaz de hacer. Pegué un brinco cuando el teléfono sonó era Alan. Tardé unos pocos segundos en responder intentando recordar cual era la tecla de cada cosa. —¿Suce

