Llego a casa después de clase y la casa está vacía. Estoy inquieta. Kellan está trabajando en el turno de la cena y no llegará hasta las diez u once. No sé qué hacer conmigo misma. Todo lo que quiero es estar con él, tocarlo, besarlo y, oh Dios… Me meto a la ducha, prestando atención extra a rasurar mis piernas y recortar todas mis partes femeninas. Me rizo el cabello, aplico un poco de rímel para resaltar mis ojos color café dorado y un poco de gloss para que mis labios se vean más sensuales. Decido ponerme solo unos jeans y una blusa floral ligera y bonita. No puedo esperar a que Kellan llegue a casa. Un lento crujido de la puerta principal a las seis me hace correr hacia la entrada. —¡Vaya, qué bienvenida a casa tan bonita! —Bram me sonríe de manera brillante. Creo que recupero mi exp

