—Te acompaño hasta la puerta —dice Wes cuando nos detenemos frente a mi casa. Rodea la camioneta para ayudarme a bajar. Camina a mi lado con las manos en los bolsillos. Me pregunto si Eric y Lucy estarán haciendo lo mismo ahora. De pie en el porche de ella, mirándose con sonrisas pequeñas e incómodas. Sin saber qué decir, pero quedándose un poco más por si acaso. Con la esperanza. ¿Irá a besarla? Wes me mira con una sonrisa tímida bajo la luz brillante del porche. —La pasé muy bien esta noche. Le devuelvo la sonrisa. —Yo también. Muchas gracias por la cena. Y por la película. Fue muy divertido. Tal vez Eric no la llevó a casa enseguida. ¿Y si decidieron dar una vuelta en auto? O quizá, en vez de quedarse en el porche, ella lo invitó a pasar. Si le escribo, ¿estaré interrumpiendo alg

