Camil . Jesse me observa seguro, arrogante, con su gesto soberbio que aun cuando pretende ser amable sigue mostrando. —¿Pretendes que te convenza con sexo? — le pregunto con una voz coqueta mientras jugueteo con el botón de su saco. —Tú dime— expresa y me levanto de puntillas para depositar un ligero beso sobre su cuello, saco un poco mi lengua y lo toco ligeramente con ella. Una sonrisa lasciva se forma de inmediato en su boca, si quisiera tomarme podría hacerlo, pero espera que yo lo seduzca a cambio de la vida de Arnold y Braulio. «No es un mal negocio» Tomo los bordes de su saco y lentamente comienzo a retirarlo, cuando cae al suelo uno a uno comienzo a desabrochar los botones de su camisa, pero dejo su corbata, se ve muy sexy con ella puesta. Subo mis manos hasta su pecho ya

