Esa noche Anna junto a Sol están en comedor cenando y en ese momento Anna recibe la llamada de Peter pidiendo una una escusa ya que no la podía visitar, pues tenía mucho trabajo y una reunión importante que inició un poco tarde. —Tengo dos días que no veo a Peter y ya lo extraño mucho. —Debido a nuestro resiente viaje y envuelto en tus asuntos, había descuidado mucho su empresa. Él es el jefe corporativo y eso demanda tiempo. —Él también es el dueño de esta corporación y debe atenderme. Ambas ríen y siguen compartiendo chistes y cosas locas hasta que llega la hora de dormir. Anna como cada noche acuesta al pequeño en su cuna y cuando se asoma a la ventana pega un salto con su pecho agitado. Abajo estaba el auto de Nelson, ella conocía incluso el sonido de ese vehículo. Estuvo pendiente

